La revolución de las ecografías 5D
4 julio, 2018
La importancia de cuidar nuestra voz
18 septiembre, 2018

Vuelta al cole o al trabajo, vuelta a estar demasiado tiempo sentado o de pie, delante del ordenador o cargando peso. En definitiva, vuelta a las rutinas del día a día y al estrés que conllevan, algo de lo que nuestro cuerpo, concretamente nuestra espalda, se puede resentir mucho.

Las posturas que mantenemos en nuestro día a día son muy importantes a la hora de evitar futuros dolores y problemas importantes para nuestra columna. Adquirir una consciencia postural puede ayudarnos a modificar patrones de movimiento innecesarios y a sustituirlos por otros que nos evitarán lesiones y tensiones musculares.

A continuación, enumeraremos una serie de acciones y posturas que podemos adoptar en nuestro día a día hasta que se conviertan en hábitos. De esta manera, entrenaremos a nuestro cuerpo para evitar movimientos y conductas que puedan perjudicarlo.

Sentados en la oficina:

  • La espalda debe estar apoyada en el respaldo, por lo que no debemos sentarnos en el filo de la silla. Es importante que ese respaldo pueda regularse para que la zona lumbar quede bien apoyada.
  • Debemos regular la altura de la silla, de forma que los codos queden al nivel de la mesa sin tensar los hombros en ningún momento.
  • La pantalla del ordenador también debe poder regularse o, en su defecto, puedes utilizar algún paquete de folios para elevarla y lograr que quede a la altura de los ojos.
  • Utilizar un reposapiés si una vez regulada la silla, no nos llegan los pies al suelo.
  • Si es posible, levantarnos cada dos horas y caminar un poco por la oficina.

De pie:

  • Mantener las piernas rectas y separadas a la altura de los hombros para que la cadera y la columna estén equilibradas.
  • Si es posible, caminar de vez en cuando para evitar mantener la misma postura durante demasiado tiempo.

Al levantar peso:

  • Doblar siempre las rodillas cuando nos agachemos y levantar el objeto lo más pegado al cuerpo posible, evitando cargar todo el peso sobre un solo lado.

En casa:

  • A la hora de planchar, regular bien la altura de la tabla para que no tengamos que encorvarnos. Puede utilizarse un taburete pequeño o escalón para apoyar un pie en él e ir alternándolo, de esta manera conseguiremos tener la espalda recta
  • Al fregar los platos podemos aprovechar el armario de debajo para abrirlo y apoyar el pie en la balda, consiguiendo también el objetivo de mantener la espalda recta.
  • Recuerda no inclinarte hacia adelante para recoger cualquier cosa del suelo, hazlo doblando las rodillas.

Al dormir:

  • La mejor postura para dormir es de lado, en posición fetal, ya que tanto boca arriba como boca abajo la espalda sufre mucho.
  • Al incorporarnos debemos hacerlo también de lado, apoyándonos en los brazos. Nunca debemos incorporarnos de golpe forzando las lumbares.

Mª Huertas Ibarra Garro

Responsable de RHB del Hospital Virgen del Alcázar

Col. 382

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Pide cita aquí
  • Pide cita aquí
    AVISO LEGAL

    Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web. Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo.